El cuadrilátero de la verdad

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11 2017

Quiero comenzar este artículo afirmando que lo era sabido por todos, ahora ha estallado con contundentes pruebas de todo tipo. Audios, testimonios, pantallazos de móviles y mensajes son sólo una muestra.

La sociedad ha podido comprobar que lo que se está viviendo en el juzgado de Instrucción número 12 es el mayor escándalo judicial de las últimas décadas. Es de tal gravedad y contundencia las pruebas aportadas que claramente esta instrucción está algo más que contaminada.

Según las pruebas aportadas por el abogado Vicente Campaner, el juez Manuel Penalva, el fiscal anticorrupción Miguel Ángel Subirán y ciertos investigadores de la Brigada de Delitos Económicos se han conchabado con una testigo para incriminar y crear pruebas de dudosa credibilidad. Son acusaciones muy graves que deben ser investigadas con la mayor celeridad posible.

Los audios y pantallazos aportados demuestran una actitud del juez instructor y fiscal muy cuestionable. Desde palabras mal sonantes a instrucciones e indicaciones muy concretas a la testigo para que haga “lo que nosotros te digamos”. Al margen de la inquina y odio que manifiestan hacia los investigados y sus abogados. Éstos últimos lo único que hacen es ejercer el libre derecho de defensa.

Un instructor debe mantener la ecuanimidad y equidistancia ante las partes implicadas. No es de recibo la actitud que se desprende del juez y fiscal en los audios y pruebas aportadas. Un abogado no es ningún “hijo de puta ni un cabrón” por aportar recursos, pruebas o querellas para defender a sus clientes en el justo ejercicio del derecho. Ni un investigado es un enemigo del juez ni del fiscal. Es simplemente una persona a la cual la justicia investiga. Por cierto, todos ellos son inocentes hasta que no haya condena firme. Les recuerdo que, parece ser, que un grupito de personas inocentes han estado en prisión. ¿Y ahora qué?

 

El colmo de esta situación se lo lleva el fiscal Subirán cuando no tiene ningún reparo en afirmar que ‘El Ico’, testigo principal de la causa, es “entrañable”. Estamos hablando de un delincuente, narcotraficante confeso y condenado. Además de ser el hijo de ‘La Paca’, la mayor matriarca de la droga de España. ¿Cuánto daño ha hecho a la sociedad esta lacra de la droga del poblado de Son Banya?

Quiero que recordemos que la instrucción de esta causa fue iniciada por la jueza Carmen González, donde claramente nadie apreció ningún tipo de actuaciones o actitudes impropias como ahora se están viviendo. Un cambio de destino le obligó a dejar el juzgado que fue asumido por el actual juez. Las defensas sostienen que con la magistrada inicial todo esto no hubiera pasado.

Un capítulo a parte se lo lleva, según que investigador del Grupo de Blanqueo del CNP. Con conocimiento de causa les puedo decir que ninguna persona que jura defender el orden constitucional y someterse a las leyes puede aceptar o ejecutar órdenes que se aparten de la Ley. Todo apunta a que se han llevado actuaciones por parte de ciertos miembros totalmente ‘cuestionables’. Cuando hablo de miembros no lo tomen solo en masculino, porque alguna ‘miembra’ también tendrá que dar muchas explicaciones de sus actuaciones e informes realizados. Ya sea aquí o en Madrid.

Reflexión dominical: Se puede manifestar que están haciendo más por el estado de derecho unos abogados que la propia judicatura y fiscalía.

Sin duda alguna, Vicente Campaner, en el rincón azul del cuadrilátero de la verdad y con las ideas muy claras, está poniendo entre las cuerdas a los responsables de unas actuaciones judiciales más que cuestionables que el tiempo pondrá en su sitio.

 

 

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Julio Bastida

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